"A la media noche me puse a cantar, y todos los cantos me salieron ...mal"
El sábado durante la cena una voz tras los confines de esa maldita pared compartida se hizo oír inmediata, crujiente y con varios decibeles de más: La de Fastidio.
No contenta con despotricar contra su novio infinita y asexuadamente, exiliar a su labrador y quedarse con un pequinés ofuscado (más acorde con su estética...y aún desconocemos si no es en realidad que asesinó al pobre labrador), sodomizar a su hermano y a su padre, adueñarse de mis expensas, libros y correo interesante con la excusa de no distinguir entre las iniciales de nuestros departamentos, dejar la basura en la puerta para que no se llene de mosquitas infectas su palacio de diosa abstinente, pegar portazos para expresar su incansable disconformidad metafísica diaria... No contenta con todo esto, aceptó entre gloriosa y apabullada el nuevo regalo de popá: sí...un karaoké.
Popá seguramente dio cauce a la sugerencia de algún psicólogo guestáltico que atiende a la familia quebrada hace años por la separación: sería altamente recomendable para su hija la catarsis que permite ese consolador oral llamado micrófono. Y como popá quiere lo mejor para sus hijillos, el Corto y Fastidio, no dudó un minuto en acarrear el lujo importado desde miami (porque popá viaja mucho).
Pero el psicólogo guestáltico no pensó en sus pobres vecinos: Dr. Love y su bien amada Vera y en sus preciados instrumentos de trabajo: los oídos de la que suscribe y las bolas del que la ha desposado. Mal hecho por el guestáltico, debería, al menos, considerar el campo ¡forma y fondo man! El ABC guestalten...
Ya a las diez de la noche pudimos realizar una degustación auditiva de los fraseos de "More than words" con que Fasti daba por inaugurado el nuevo chiche. Con todo el caudal histérico proveniente de desgastadas cuerdas vocales, la diva fue catapultando uno a uno disfónicos covers en inglés y castellano. No sabría nombrarles más títulos pues francamente, no se entendía nada. Trato de encontrar la manera más aguda de transmitir por escrito el cúmulo de matices confusos de esa voz, de lo provocó en mí. Algo entre aullidos de lobo desgañitado, quejidos de hiena en celo, gorjeos de una infancia caprichosa de destete postergado, deseos sexuales reprimidos, risas pavas y palabras informes arengando a un grupo de chillonas amigas espectadoras.
La resignación nos llevó a la cama. Con ilusión ingenua hasta cerré los ojos, hasta me dormí. Pero la vasta presencia de Dr. Love quedó prendada a un control remoto insomne. Entre transpirada y en un grito desperté al contexto pesadillezco: "La Farolera" y el "Arroz con leche" estaban desollados y Fastido les había dado entierro endemoniado con la lápida de su instrumento malogrado. Con unos quejidos que Dr. Love sólo entiende, blandí el primer almohadón y lo arrojé contra la nada "¡Basta! ¡Por favor Basta!". Dr. Love se puso de pie inmediato, su desnuda presencia bien torneada ya de pie, se cubría las partes más nobles con un short mientras aplausos y chillidos provenientes de unas adolescentes tardías, pedían más a la improvisada animadora.
Continuará...
viernes, febrero 23, 2007
jueves, febrero 08, 2007
Frases robadas en los jardines de Eros
Cuando se comparte un tiempo considerable con la misma persona las distancias se acortan, las puertas para hacer pis se abren, los sueños se multiplican por dos, nos damos cuenta que los ronquidos no se aminoraban con codazos inconscientes, que alguien mantiene diálogos en sueños y otro contesta para tratar de develarlos, que un día lluvioso puede ser el embole más grave del universo o una franca excusa para "acovacharse" y morfar y "verdearse" con la película más pedorra de cable( de entre todas las opciones pedorras ofrecidas). Descubrimos que el otro es un tratado de Joyce y Proust a descubrir, o un pasquín berreta vendido a uno con setenta y cinco en la esquina de tu barrio. Nos encontramos con el tarotista interno que predice un futuro lejaaaano de batón, chancletas y mates compartidos o una guerra de los Roses en decadente versión senil. Complacientes, nos damos cuenta que podemos llorar de a dos, que las mujeres sí, nos tirábamos pedos (luises, robertos, de todos) y que los hombres, muuuy de vez en cuando, nos roban esa cremita cara, pero sólo para la piel desgarrada por el sol del verano eh. Cuando compartimos un período significativo con un otro aún más significativo (y no hablo del "Uf una bocha de tiempo" año y medio de noviazgo adolescente) sufrimos, palpitamos, reconocemos que algo del uno ha quedado plasmado en el otro y visceversa, para siempre.
Toda esta introducción para decir que he descubierto, mis queridos amigos y lectores, que Dr. Love se ha apropiado de mis métodos calificativos.
La otra vez, durante la cena en la mesa (porque hay cena en la cama y cena "Simpson"), hablando de alguien que no viene al caso, mi amado macho conviviente arroja "Es un psicópata de poca monta*...", frente a mi sorpresa. Claro, tengo que explicarles que mi forma de dirigirme a algunos entes humanos ha evolucionado en forma nosológica. Tengo nosologías para todo tipo de individuos despreciables y "psicópata de poca monta" es una. Luego, al día siguiente, cenando en la mesa, esta vez mirando un show norteamericano sobre aspirantes a cantante+ídolo, conmovido por el lamentable espectáculo de un pobre muchacho Dr. Love afirmó "Tiene un narcisismo a prueba de balas*" Otra frase patentada por mi persona.
Ahora la duda me invade, porque ustedes habrán visto que a esta altura a la gente se le da por patentar todo...Ustedes qué piensan ¿Le empiezo a cobrar un peso por cada nosología robada?
* Psicópata de poca monta: Aquel que quiere ser psicópata pero que no le da el cuero, y se queda volando bajito en los terrenos de la psicopatía. Pueden incluír en esta categoría a estafadores, mentirosos compulsivos, jefecitos con aires de grandeza, etc. No así a políticos que han conseguido altos cargos gubernamentales, asesinos seriales, médicos de obra social, escritores famosos aburridos, etc.
*Narcisismo a prueba de balas: Aquella persona que se cree poseedora de una personalidad grandiosa y no acusa recibo cuando por ejemplo Paula Abdul o Simon le dice "No naciste para cantar". Chicas, pueden incluír en esta categoría a la famosa fea que se cree linda y hace poses ad hoc.
Esos que nunca, nunca pero nunca permiten una acotación pero te torturan con la interminable historia de sus vidas aprovechándose que uno es psi y no puede interpretar fuera del área, a esos deleznables individuos que hacen daño y luego te dicen "Ayyyy, no me dí cuenta". A las señoras que van con el paraguas abajo de los techos, engreídos peluqueros de barrio, caniches toy, fox terriers, vedettes peladas y gordas, psicoanalistas mediáticos, médicos de obra social (pero habría que hacer un diagnóstico diferencial, eh), señores que sacan el brazo por la ventanilla de su auto (son todos hombres y tengo pruebas) y lo dejan ahí para siempre, los que meten varios "yo" en una frase, los que dicen "estoy aquí por mi trayectoria" cuando todos sabemos bien que no....Y sigue
Toda esta introducción para decir que he descubierto, mis queridos amigos y lectores, que Dr. Love se ha apropiado de mis métodos calificativos.
La otra vez, durante la cena en la mesa (porque hay cena en la cama y cena "Simpson"), hablando de alguien que no viene al caso, mi amado macho conviviente arroja "Es un psicópata de poca monta*...", frente a mi sorpresa. Claro, tengo que explicarles que mi forma de dirigirme a algunos entes humanos ha evolucionado en forma nosológica. Tengo nosologías para todo tipo de individuos despreciables y "psicópata de poca monta" es una. Luego, al día siguiente, cenando en la mesa, esta vez mirando un show norteamericano sobre aspirantes a cantante+ídolo, conmovido por el lamentable espectáculo de un pobre muchacho Dr. Love afirmó "Tiene un narcisismo a prueba de balas*" Otra frase patentada por mi persona.
Ahora la duda me invade, porque ustedes habrán visto que a esta altura a la gente se le da por patentar todo...Ustedes qué piensan ¿Le empiezo a cobrar un peso por cada nosología robada?
* Psicópata de poca monta: Aquel que quiere ser psicópata pero que no le da el cuero, y se queda volando bajito en los terrenos de la psicopatía. Pueden incluír en esta categoría a estafadores, mentirosos compulsivos, jefecitos con aires de grandeza, etc. No así a políticos que han conseguido altos cargos gubernamentales, asesinos seriales, médicos de obra social, escritores famosos aburridos, etc.
*Narcisismo a prueba de balas: Aquella persona que se cree poseedora de una personalidad grandiosa y no acusa recibo cuando por ejemplo Paula Abdul o Simon le dice "No naciste para cantar". Chicas, pueden incluír en esta categoría a la famosa fea que se cree linda y hace poses ad hoc.
Esos que nunca, nunca pero nunca permiten una acotación pero te torturan con la interminable historia de sus vidas aprovechándose que uno es psi y no puede interpretar fuera del área, a esos deleznables individuos que hacen daño y luego te dicen "Ayyyy, no me dí cuenta". A las señoras que van con el paraguas abajo de los techos, engreídos peluqueros de barrio, caniches toy, fox terriers, vedettes peladas y gordas, psicoanalistas mediáticos, médicos de obra social (pero habría que hacer un diagnóstico diferencial, eh), señores que sacan el brazo por la ventanilla de su auto (son todos hombres y tengo pruebas) y lo dejan ahí para siempre, los que meten varios "yo" en una frase, los que dicen "estoy aquí por mi trayectoria" cuando todos sabemos bien que no....Y sigue
viernes, enero 26, 2007
Cuaderno del 2003 I
Me encontré un cuaderno viejo...Me hizo reír cuando leí
"Si cada óvulo es como cada amor
genéticamente programado"
Tengo más (óvulos y cosas del cuaderno, je)
"Si cada óvulo es como cada amor
genéticamente programado"
Tengo más (óvulos y cosas del cuaderno, je)
martes, enero 23, 2007
Filósofos contemporáneos y La realidad
Discuto con mi analista: Felipe, el de Mafalda, era un vago. Ella, tan semblante como siempre me responde "...me parece que era el filósofo de la barra...". Vuelvo a casa y desesperada voy a las fuentes: Mafalda 1, 2, 3...Todos los tomos amarillentos que Dr. Love supo guardar cariñosamente durante tantos años...Y ahí veo que ella tenía razón...Incrédula lo leo: "He decidido enfrentar LA realidad, así que apenas se ponga linda me avisan"
miércoles, enero 17, 2007
Territorios
Cada vez más pienso que el amor es una cuestión territorial.
Cuando leí El Vicecónsul, esa recorrida por el desierto junto al Mekong. Ese viaje para dejar a su hijo en otras manos.
Cuando transito mi duelo. El duelo es para atrás ¿no? Una tierra devastada, consignar ese espacio. Resignificar, estamos hechos de esa madera. Uno vuelve para atrás creyendo que va para adelante.
Cuando mi amiga me dice que él no le dice, y la invito a preguntarle, a entrar en ese territorio.
Cuando ocupo lugares de la casa y Dr. Love se queja "vas avanzando... ¡ocupás todos los cajones!" y le respondo "como en el amor y en la guerra".
O aquella vez que aquel otro reservó dos estantes, un amor mezquino de
dos estantes para esta humanidad que necesita más de un placard, a lo sumo.
Cuando dejo de hacer algo y los otros ocupan ese espacio.
Barbazul era uno de mis preferidos, ella se casa con él, que le da una advertencia "usá todo menos ésta habitación", por supuesto que luego todo se reducirá a esa habitación prohibida, que contiene los restos de los otros amores que quisieron entrar. Imposible decir aquí no.
Se mezclan los libros y las cosas. Hay pérdidas para encontrarse con esa diferencia, la historia que le contaste y recuerda. Pequeñas irrupciones en las rutinas consagradas "Pusiste ese jabón ahí para que no me lave las manos con detergente". En el juego de las escondidas, hallazgos imprevistos.
Por ahí leí que Kristeva dice "donde hay amor hay palabra" yo creo que hay silencio, la no-palabra. Entonces me callo.
Cuando leí El Vicecónsul, esa recorrida por el desierto junto al Mekong. Ese viaje para dejar a su hijo en otras manos.
Cuando transito mi duelo. El duelo es para atrás ¿no? Una tierra devastada, consignar ese espacio. Resignificar, estamos hechos de esa madera. Uno vuelve para atrás creyendo que va para adelante.
Cuando mi amiga me dice que él no le dice, y la invito a preguntarle, a entrar en ese territorio.
Cuando ocupo lugares de la casa y Dr. Love se queja "vas avanzando... ¡ocupás todos los cajones!" y le respondo "como en el amor y en la guerra".
O aquella vez que aquel otro reservó dos estantes, un amor mezquino de
dos estantes para esta humanidad que necesita más de un placard, a lo sumo.
Cuando dejo de hacer algo y los otros ocupan ese espacio.
Barbazul era uno de mis preferidos, ella se casa con él, que le da una advertencia "usá todo menos ésta habitación", por supuesto que luego todo se reducirá a esa habitación prohibida, que contiene los restos de los otros amores que quisieron entrar. Imposible decir aquí no.
Se mezclan los libros y las cosas. Hay pérdidas para encontrarse con esa diferencia, la historia que le contaste y recuerda. Pequeñas irrupciones en las rutinas consagradas "Pusiste ese jabón ahí para que no me lave las manos con detergente". En el juego de las escondidas, hallazgos imprevistos.
Por ahí leí que Kristeva dice "donde hay amor hay palabra" yo creo que hay silencio, la no-palabra. Entonces me callo.
sábado, enero 13, 2007
Igual a todas
Estoy en la ducha y ya los escucho.
Se mueven sillas y la mesa de vidrio (que luego será apaleada impunemente para demostrar un punto, incitar a la discusión por la discusión misma o acompañar una verborragia interruptus) se abre para hacer el lugar relativo que puede lograrse en un modesto living urbano. Mientras apalean sillas existentes e inventan otras, gritan, se critican y algo dicen del baño. Seguramente se quejan por tener que usar el diminuto, pienso. Llegaron, son ellos, Los Vulnerables, los amigos XY de Dr. Love. Cada vez suman más a sus huestes, poblando la manada divorceé del mundo. Y la historia se completará una y otra vez.
La ducha es mi lugar favorito de meditación (está claro que no me habita la originalidad), entonces levanto la cabeza y pienso cómo sería tener un hijo varón, como ellos, o mejor* ¿qué han hecho sus madres para que odien tanto a las mujeres? (menos a mí, claro, es la declaración de cortesía del grupo: que soy distinta a todas, por supuesto, una afirmación tan obvia como manzana madura...).
He escuchado en pocas mujeres el deseo de tener un hijo varón, la mayoría se inclina hacia niñas y la promesa de volados rosas y perfumes que ellas traerán. No entiendo, porque un varón vendría a ser como la completud fálica ¿no? Pero claro, una niña ofrece la posibilidad especular de género completa, y esa pequeña falla freudiana (técnicamente llamada vagina) compartida no es menor…Los Vulnerables fueron abandonados, por mujeres. Ellas los obligaron a tener hijos, comprar una casa, y, asegurada cierta estabilidad, económica y emocional, les dijeron adiós. Realidad tangible: casa, hijos. Realidad intangible: estabilidad emocional.
Los escucho hablar desde su mundo sobre el mundo femenino “ellas te ven y la los cinco minutos saben si van a estar con vos” “ellas son más inteligentes”, claro que cuando algo se torna tan grandioso puede llegar a convertirse en amenazante. Sonrío por dentro mientras envuelvo el pelo en un toallón, esa necesidad de causarles una brecha…He intentado introducir la relatividad durante las pocas ocasiones en que me senté a escucharlos, pero es rechazada dicha postura, las certezas mandan y todas, todas son iguales (menos yo, claro, claro. Me agarraría de la famosa tautología de Platón, pero ojos que no ven…).
Sondeo en el pasado ¿Me habré enamorado de alguno con ese tipo de misoginia? me respondo que nunca lo sabré. Sí me enamora ese otro, el que se sienta luego de servir pizza a la manada y opina que sí, que las mujeres somos inteligentes, que él quiere hijos y exclama qué lejos que está de las experiencias que los otros cuentan..."Qué vivo, Vera es distinta a ellas"
¿No será que Dr. Love puso los ojos de distinta manera para verme?
*Valga el fallido
Se mueven sillas y la mesa de vidrio (que luego será apaleada impunemente para demostrar un punto, incitar a la discusión por la discusión misma o acompañar una verborragia interruptus) se abre para hacer el lugar relativo que puede lograrse en un modesto living urbano. Mientras apalean sillas existentes e inventan otras, gritan, se critican y algo dicen del baño. Seguramente se quejan por tener que usar el diminuto, pienso. Llegaron, son ellos, Los Vulnerables, los amigos XY de Dr. Love. Cada vez suman más a sus huestes, poblando la manada divorceé del mundo. Y la historia se completará una y otra vez.
La ducha es mi lugar favorito de meditación (está claro que no me habita la originalidad), entonces levanto la cabeza y pienso cómo sería tener un hijo varón, como ellos, o mejor* ¿qué han hecho sus madres para que odien tanto a las mujeres? (menos a mí, claro, es la declaración de cortesía del grupo: que soy distinta a todas, por supuesto, una afirmación tan obvia como manzana madura...).
He escuchado en pocas mujeres el deseo de tener un hijo varón, la mayoría se inclina hacia niñas y la promesa de volados rosas y perfumes que ellas traerán. No entiendo, porque un varón vendría a ser como la completud fálica ¿no? Pero claro, una niña ofrece la posibilidad especular de género completa, y esa pequeña falla freudiana (técnicamente llamada vagina) compartida no es menor…Los Vulnerables fueron abandonados, por mujeres. Ellas los obligaron a tener hijos, comprar una casa, y, asegurada cierta estabilidad, económica y emocional, les dijeron adiós. Realidad tangible: casa, hijos. Realidad intangible: estabilidad emocional.
Los escucho hablar desde su mundo sobre el mundo femenino “ellas te ven y la los cinco minutos saben si van a estar con vos” “ellas son más inteligentes”, claro que cuando algo se torna tan grandioso puede llegar a convertirse en amenazante. Sonrío por dentro mientras envuelvo el pelo en un toallón, esa necesidad de causarles una brecha…He intentado introducir la relatividad durante las pocas ocasiones en que me senté a escucharlos, pero es rechazada dicha postura, las certezas mandan y todas, todas son iguales (menos yo, claro, claro. Me agarraría de la famosa tautología de Platón, pero ojos que no ven…).
Sondeo en el pasado ¿Me habré enamorado de alguno con ese tipo de misoginia? me respondo que nunca lo sabré. Sí me enamora ese otro, el que se sienta luego de servir pizza a la manada y opina que sí, que las mujeres somos inteligentes, que él quiere hijos y exclama qué lejos que está de las experiencias que los otros cuentan..."Qué vivo, Vera es distinta a ellas"
¿No será que Dr. Love puso los ojos de distinta manera para verme?
*Valga el fallido
lunes, enero 08, 2007
Mi abuela es lacaniana ¡Tomá!
No es que sea abandónica, es que me encuentro enredada leyendo el seminario 21 de Lacan llamado "Los incautos no yerran" o "Los nombres del padre", polifonía simbólica de las palabras o... toda una complicación psicoanalítica, qué quieren que les diga. Dr. Love es fan de Lacan, yo, por mi parte, adoro al viejo, Sigmund (La otra vez Dr. Love pinta en casa con la compra de súper, saca los tesoros y me muestra orgulloso "mirá mi amor lo que traje". Lo único que veo es un recipiente redondo plástico con cucarachas marrones adentro "¡Noooo, son dátiles mi amor!". Los miro con asco...
"¡Los comía Lacan con el té de las cinco!", "Bué...Los pruebo", gusto a cucaracha "¡Pero lacan los comía frescos, nene!...Estos son disecados, qué asco...." Y así transcurren nuestros días cotidiano-psi...En fin)
La cosa es que en el seminario que les nombré el francés se deriva de una palabra a otra, por ejemplo: "dupe" en francés es incauto, algo así como tonto, pero también es un pájaro de apariencia estúpida. En un momento ya delirante, en donde una palabra puede significar mil se pudre y dice "má sí, yo no vine a hacer etimología acá" Y sigue con otra cosa. Pero lo más interesante es ésto: "Hay que ser incauto* " dice "Para todo lo que tiene que ver con la vida y al mismo tiempo con la muerte, hay una imaginación que no pueden soportar todos aquellos que se quieren no incautos, y es esto: que su vida no es más que un viaje"
El flaco dice que hay que ser tontos, ingenuos, ajustarse al inconsciente, asociar librementa, errar, vagar, considerar "el viaje".
Mientras leo y quedo extenuada ante tanta referencia a Husserl, Spinoza y cuanto ser filosófico se les pueda ocurrir, de pronto, suena la voz de mi abuela diciendo "Hay que hacerse el otario", y me queda bien claro que sabiduría lunfarda le gana a traga-dátiles compulsivo.
* Incauto: Persona a la que se hace caer en la trampa sin que tenga la menor sospecha de ello.
"¡Los comía Lacan con el té de las cinco!", "Bué...Los pruebo", gusto a cucaracha "¡Pero lacan los comía frescos, nene!...Estos son disecados, qué asco...." Y así transcurren nuestros días cotidiano-psi...En fin)
La cosa es que en el seminario que les nombré el francés se deriva de una palabra a otra, por ejemplo: "dupe" en francés es incauto, algo así como tonto, pero también es un pájaro de apariencia estúpida. En un momento ya delirante, en donde una palabra puede significar mil se pudre y dice "má sí, yo no vine a hacer etimología acá" Y sigue con otra cosa. Pero lo más interesante es ésto: "Hay que ser incauto* " dice "Para todo lo que tiene que ver con la vida y al mismo tiempo con la muerte, hay una imaginación que no pueden soportar todos aquellos que se quieren no incautos, y es esto: que su vida no es más que un viaje"
El flaco dice que hay que ser tontos, ingenuos, ajustarse al inconsciente, asociar librementa, errar, vagar, considerar "el viaje".
Mientras leo y quedo extenuada ante tanta referencia a Husserl, Spinoza y cuanto ser filosófico se les pueda ocurrir, de pronto, suena la voz de mi abuela diciendo "Hay que hacerse el otario", y me queda bien claro que sabiduría lunfarda le gana a traga-dátiles compulsivo.
* Incauto: Persona a la que se hace caer en la trampa sin que tenga la menor sospecha de ello.
viernes, diciembre 29, 2006
jueves, diciembre 28, 2006
¿Vía regia al inconsciente?
Soñé que me daban la misión de proteger a dos osos panda cachorros. No sabía qué hacer con ellos entonces los paseaba por la avenida Cabildo y luego los metía en una veterinaria en donde improvisaba una pequeña pileta, convencida de que a los osos panda seguramente les encantaría el agua. La mañana siguiente los protegía de niños abusadores que querían acariciarlos como si estuvieran en un zoológico. Consideraba seriamente adquirir pasajes a China.
En fin....
En fin....
Actualizando a Fastidio (no, sexo no, chicos)
Para los que querían tener noticias de Fastidio* aquí van:
Sigue con el mismo novio que "la ama" (según lo declarado a través de la pared que linda con nuestras vidas) y que ella "no lo ama" (ídem paréntesis anterior)
Se compraron un country, o sea: extrañamos a Michael Jackson, el pianito del Corto, pero no así a los gritos caprichosos y portazos de la Diva.
Adoptó un nuevo perrito, más apropiado para cerrar el look impecable de diva hollywoodense (anoréxico y antipático). Creemos que el labrador murió de marasmo.
No abonan expensas. Me enteré (no porque sea chusma...) porque me llegaron las suyas por error de la persona de magno coeficiente intelectual que confunde "D" con "C", casi me da un síncope al ver la cifra, pero luego registré el nombre y le dije a Dr. Love "acompañame a pedirle las nuestras", "no me animo", me contestó el muy tímido, sólo atinó a quedarse escondido en el pasillo, creo que teme por sus tímpanos. Golpeé (su timbre no andaba), preguntó quién era con ese tono tan característico de niña mal mimada, se me ocurrió un "tu vecina", muy onda Doña Rosa, me hubieran adornado bien una escoba y ruleros.
Como toda estrella rutilante que se precie de serlo mandó a su lacayo a la voz de "andá vos, nene", el Corto*. Dicho tunante abrió la puerta, con semblante de marihuanesco desoriente, pero más de haber transitado una específica frontera intelectual durante varios años. Le expliqué la confusión de expensas y el desconfiado, no entendía "dos más dos, cuatro-le expuse cansina-estas que tienen tu nombre: tuyas y, probablemente, las que tienen el mío sean las mías, valga la redundancia..." "ehhhhhh (más un "uh" de Homero Simpson) voy a ver si las tengo". Larga espera en el umbral mientras el perrito anoréxico me observaba ofendido por invadir el feudo majestuoso de su dueña. Luego de varios minutos similares a años, aún cavilando en actitud introspectiva, el Corto pateó al pequeño injerto hacia un corner y, no sin desconfianza, al fin pudimos intercambiar papeles. Les confieso: creí que nunca sucedería.
* Fastidio: Diva Hollywoodense, edad incalculable. Mohines caprichosos, acopio importante de abstinencia sexual, novio como objeto fóbico o parte de relación sado-masoquista. Nena de "popá". Hermano esclavo, amigo del novio rechazado-atraído-rechazado (fort-da eterno). Padre dominado, madre inexistente.
*El Corto: Herma-lacayo de Fastidio. Edad, incalculable. Adorador de zapatillas nuevas que chillan al caminar cual Astroboy (según lo re-apodó Dr. Love, que veía semejante añejitud). Incursiones breves en coreografías de Michael Jackson, y partituras simples de piano (happy birthday, felíz en tu día amiguito, etc). Cara de desconfiado o de "corto", aún no precisamos.
Sigue con el mismo novio que "la ama" (según lo declarado a través de la pared que linda con nuestras vidas) y que ella "no lo ama" (ídem paréntesis anterior)
Se compraron un country, o sea: extrañamos a Michael Jackson, el pianito del Corto, pero no así a los gritos caprichosos y portazos de la Diva.
Adoptó un nuevo perrito, más apropiado para cerrar el look impecable de diva hollywoodense (anoréxico y antipático). Creemos que el labrador murió de marasmo.
No abonan expensas. Me enteré (no porque sea chusma...) porque me llegaron las suyas por error de la persona de magno coeficiente intelectual que confunde "D" con "C", casi me da un síncope al ver la cifra, pero luego registré el nombre y le dije a Dr. Love "acompañame a pedirle las nuestras", "no me animo", me contestó el muy tímido, sólo atinó a quedarse escondido en el pasillo, creo que teme por sus tímpanos. Golpeé (su timbre no andaba), preguntó quién era con ese tono tan característico de niña mal mimada, se me ocurrió un "tu vecina", muy onda Doña Rosa, me hubieran adornado bien una escoba y ruleros.
Como toda estrella rutilante que se precie de serlo mandó a su lacayo a la voz de "andá vos, nene", el Corto*. Dicho tunante abrió la puerta, con semblante de marihuanesco desoriente, pero más de haber transitado una específica frontera intelectual durante varios años. Le expliqué la confusión de expensas y el desconfiado, no entendía "dos más dos, cuatro-le expuse cansina-estas que tienen tu nombre: tuyas y, probablemente, las que tienen el mío sean las mías, valga la redundancia..." "ehhhhhh (más un "uh" de Homero Simpson) voy a ver si las tengo". Larga espera en el umbral mientras el perrito anoréxico me observaba ofendido por invadir el feudo majestuoso de su dueña. Luego de varios minutos similares a años, aún cavilando en actitud introspectiva, el Corto pateó al pequeño injerto hacia un corner y, no sin desconfianza, al fin pudimos intercambiar papeles. Les confieso: creí que nunca sucedería.
* Fastidio: Diva Hollywoodense, edad incalculable. Mohines caprichosos, acopio importante de abstinencia sexual, novio como objeto fóbico o parte de relación sado-masoquista. Nena de "popá". Hermano esclavo, amigo del novio rechazado-atraído-rechazado (fort-da eterno). Padre dominado, madre inexistente.
*El Corto: Herma-lacayo de Fastidio. Edad, incalculable. Adorador de zapatillas nuevas que chillan al caminar cual Astroboy (según lo re-apodó Dr. Love, que veía semejante añejitud). Incursiones breves en coreografías de Michael Jackson, y partituras simples de piano (happy birthday, felíz en tu día amiguito, etc). Cara de desconfiado o de "corto", aún no precisamos.
miércoles, diciembre 27, 2006
Adiós Ruby Tuesday
Goodbye Ruby Tuesday
who could hang a name on you
When you change with every new day
still I'm gonna miss you
Dar el alta a una paciente no es fácil, sobre todo si la atendiste desde los seis a los nueve, que "todavía no se siente de nueve", según me dijo. No puedo más que hacerle un regalo y mandarla a jugar a la vida. Se sorprende al ver que guardo una carpeta con sus dibujos y le cuento que todavía la recuerdo en el primer día, con su vestido celeste y enojada con su mamá. Le pido que de un nombre al regalo, "dar nombre es dar existencia", le digo y baja la cabeza, cuando trabajás con chicos sabés que cuando menos escuchan es cuando más están oyendo.
Y se me pianta una lágrima mientras jugamos quizás el último juego nuestro... después vienen las palabras.
who could hang a name on you
When you change with every new day
still I'm gonna miss you
Dar el alta a una paciente no es fácil, sobre todo si la atendiste desde los seis a los nueve, que "todavía no se siente de nueve", según me dijo. No puedo más que hacerle un regalo y mandarla a jugar a la vida. Se sorprende al ver que guardo una carpeta con sus dibujos y le cuento que todavía la recuerdo en el primer día, con su vestido celeste y enojada con su mamá. Le pido que de un nombre al regalo, "dar nombre es dar existencia", le digo y baja la cabeza, cuando trabajás con chicos sabés que cuando menos escuchan es cuando más están oyendo.
Y se me pianta una lágrima mientras jugamos quizás el último juego nuestro... después vienen las palabras.
lunes, diciembre 18, 2006
Dream a little
¡Basta!
¿Es posible que sueñe que soy la mina de Sábato, que él es un alcohólico empedernido y lo tengo que sacar de los bares de un pueblo de pescadores?
¿Quizás parte de una lógica particular que luego de eso sueñe con que nado en una pileta de chocolate derretido, tibio, y los souvenirs de promoción del lugar son dos chocolates sólidos de envoltorio dorado? ¿Eh?
¿Es posible que sueñe que soy la mina de Sábato, que él es un alcohólico empedernido y lo tengo que sacar de los bares de un pueblo de pescadores?
¿Quizás parte de una lógica particular que luego de eso sueñe con que nado en una pileta de chocolate derretido, tibio, y los souvenirs de promoción del lugar son dos chocolates sólidos de envoltorio dorado? ¿Eh?
jueves, noviembre 30, 2006
Aiuda!
Fiesta de disfraces el sábado. Necesito asesoramiento "creativo" y urgente(comillas de énfasis) de mis queridos alighieranos.
Los no:
Mujer maravilla
Alquilar un traje de tela de avión con cierre atrás
Alquilar
Conejita playboy (googleate ésta!)
Hada
Princesa
Mesita de luz
Toga con sábana
Un vestido rosa y celeste asqueroso que me quisieron prestar
Lo que tengo hasta ahora:
Mujer flamenco (clavel rojo, pollera con volantes y chal, made in at home)
Sigmund Freud (no tengo bigotes, pelada, sombrero, ni traje de hombre)
Ochentosa
Listo, ahora, por favor, piensen...
Nota: Dr. Love quiere pedir ambo prestado y chorrearse algo de ketchup...Creo que él también necesita un poco de ayuda creativa ¿no?
Los no:
Mujer maravilla
Alquilar un traje de tela de avión con cierre atrás
Alquilar
Conejita playboy (googleate ésta!)
Hada
Princesa
Mesita de luz
Toga con sábana
Un vestido rosa y celeste asqueroso que me quisieron prestar
Lo que tengo hasta ahora:
Mujer flamenco (clavel rojo, pollera con volantes y chal, made in at home)
Sigmund Freud (no tengo bigotes, pelada, sombrero, ni traje de hombre)
Ochentosa
Listo, ahora, por favor, piensen...
Nota: Dr. Love quiere pedir ambo prestado y chorrearse algo de ketchup...Creo que él también necesita un poco de ayuda creativa ¿no?
lunes, noviembre 27, 2006
Regalo de autor
"Vera: -¿Me querés?
Dr. Love:-Te amo.
Vera:- ¿Por qué?
Dr. Love: -Mnosé...Alguna extraña combinación genética"
El regalo de cumpleaños de Dr. Love iba a ser asombroso, inédito, apasionante...Por eso decidí que se trataría de un almuerzo...En Colonia del Sacramento. Lo planeé con meticulosidad, salvo por el detalle de olvidar su DNI y tener que preguntárselo por teléfono, para reservar el pasaje (el mío se lo acuerda de memoria). Eso podría haber resultado una pista, pero ni se mosqueó, no es curioso como algunas que bien conocen ustedes...
Allí estábamos, en un buque, el más romántico y económico, el que tarda tres horas. Le expliqué que lo había imaginado, soñado, de determinada manera, por lo que debería acompañarme por las callecitas empedradas buscando el restaurant que emulara mis ensoñaciones diurnas. Nada de choripán al paso ni sandwich de pebete, debería tratarse de...¡Oh! ese, sí, ese. Apenas entramos en la zona histórica, cruzando el puente que una guía se empeñaba en desmenuzar piedra por piedra. Ese, con los manteles bordados, copas grandes, velas y vista al río, en la ventana abierta de par en par una mesa oval me chistó "¡Ven!" y arrastré a Dr. Love que leía en la puerta y mascullaba algo así como "cocina de autor...romper el orto...blah....mmhhh". "No importa, pago yo" asumí valiente "sí, ya sé cómo viene eso de que págás vos y después..."
Cuando trajeron el menú entendí eso del orto, no por nada compartíamos nuestra presencia con sólo un grupo de alemanes, pero era mi sueño deleitarlo con sabores de chef, quien se apersonó inmediato: sienes plateadas, gorro de gamuza marrón, jeans y camisa blanca, un von vivant-autor. Antipático en vanos esfuerzos de simpatía. Lo fletamos hasta elegir. De entrada: rabas en sal de limón del mediterráneo. Plato principal: raviolones negros de salmón, lomo al borgoña y pimientas con papas. Trajeron un quesito untable del que Dr. Love se encargó hasta no dejar rastros "Si te gustó tanto te lo puedo hacer en casa, es queso crema con un caldito knorr disuelto..." degusté superada. Cuando llegaron las quince rabas "Esto es sobrecitos lluvia de sabor de la propanda-dijo Dr. Love-ma qué sal de limón mediterráneo ni ocho cuartos". El toque sensacional se produjo con el arribo de mi lomo. En medio de un silencio de alto mastique, el homenajeado extendió el tenedor pinchando una de mis papas "¿Puedo probar una Maquein? Digo, de Autor Maquein...." Y todo decantó en la misma veta hasta tomar el buque de regreso. Ni hablar de la historia que le inventamos al chef antipático: un heredero tiro al aire coleccionista de muñequitas.
En el buque Dr. Love decidió dar un paseo por el free shop, báh, lo convencí asegurándole que no habría viejas peleando por los perfumes y aceptó, no sin algunas condiciones previas. En medio de olfatear fragancias trilladas todo comenzó a oscilar con violencia, las góndolas caían sobre los curiosos y los frascos de vidrio comenzaron a reacomodarse en nuevos diseños diagonales. Las viejas se golpeaban con grititos de susto y excitación, sin soltar sus preciadas galletitas importadas y un hombre con muletas reía divertido mientras depositaba su pesado cuerpo sobre mi exigua existencia, Dr. Love; puteando. Presa de un mareo desconocido a mi avezada estirpe corrí hacia un banco fuera del recinto. En las ventanas la línea del mar aparecía y desaparecía en segundos, el movimiento de los ornamentos vegetales emulaba una tormenta tropical interna y la gente ¡la gente!. Con ojos asombrados se mecían agarrándose de todo objeto que aparentara estabilidad relativa, otros semejantes incluídos, yo incluída. Dr. Love (más estable...en todo sentido) volvió con los tesoros adquiridos y se sentó junto a mí. Agudo como siempre, lo adivinó, lo predijo. Cinco segundos más tarde estaba abrazando al inodoro, no sin antes pasar por el santo y seña de la señora que limpiaba el baño "¿Vas a vomitarrrr?" Pasaron quince minutos de suplicio antes de poder volver a los ojos comprensivos afuera, apoyado contra la baranda mientras otros desfallecían a su alrededor ("la metáfora de un hombre sólido" pensé). Apoyé mi brazo en el suyo y caminamos hasta los asientos. Un pasillo nos separaba. Me tomó la mano. Una vieja sentada a mi lado, con cara de miedo me preguntó "¿Se mueve mucho?" ¿Acaso no estamos en el mismo barco? deseé retrucar. Le contesté que sí e inmediatamente giré la cabeza, la cosa venía conversacional y no estaba de humor. Luego de agua mineral, té astringente y evitación constante de la vieja dialogadora, Dr. Love levantó la ceja derecha y esbozó esa media sonrisa entrañable "¿Y? ¿Esto también lo soñaste?" "No, pero te puedo asegurar que volví a degustar uno por uno todos los exclusivos sabores de autor"
Dr. Love:-Te amo.
Vera:- ¿Por qué?
Dr. Love: -Mnosé...Alguna extraña combinación genética"
El regalo de cumpleaños de Dr. Love iba a ser asombroso, inédito, apasionante...Por eso decidí que se trataría de un almuerzo...En Colonia del Sacramento. Lo planeé con meticulosidad, salvo por el detalle de olvidar su DNI y tener que preguntárselo por teléfono, para reservar el pasaje (el mío se lo acuerda de memoria). Eso podría haber resultado una pista, pero ni se mosqueó, no es curioso como algunas que bien conocen ustedes...
Allí estábamos, en un buque, el más romántico y económico, el que tarda tres horas. Le expliqué que lo había imaginado, soñado, de determinada manera, por lo que debería acompañarme por las callecitas empedradas buscando el restaurant que emulara mis ensoñaciones diurnas. Nada de choripán al paso ni sandwich de pebete, debería tratarse de...¡Oh! ese, sí, ese. Apenas entramos en la zona histórica, cruzando el puente que una guía se empeñaba en desmenuzar piedra por piedra. Ese, con los manteles bordados, copas grandes, velas y vista al río, en la ventana abierta de par en par una mesa oval me chistó "¡Ven!" y arrastré a Dr. Love que leía en la puerta y mascullaba algo así como "cocina de autor...romper el orto...blah....mmhhh". "No importa, pago yo" asumí valiente "sí, ya sé cómo viene eso de que págás vos y después..."
Cuando trajeron el menú entendí eso del orto, no por nada compartíamos nuestra presencia con sólo un grupo de alemanes, pero era mi sueño deleitarlo con sabores de chef, quien se apersonó inmediato: sienes plateadas, gorro de gamuza marrón, jeans y camisa blanca, un von vivant-autor. Antipático en vanos esfuerzos de simpatía. Lo fletamos hasta elegir. De entrada: rabas en sal de limón del mediterráneo. Plato principal: raviolones negros de salmón, lomo al borgoña y pimientas con papas. Trajeron un quesito untable del que Dr. Love se encargó hasta no dejar rastros "Si te gustó tanto te lo puedo hacer en casa, es queso crema con un caldito knorr disuelto..." degusté superada. Cuando llegaron las quince rabas "Esto es sobrecitos lluvia de sabor de la propanda-dijo Dr. Love-ma qué sal de limón mediterráneo ni ocho cuartos". El toque sensacional se produjo con el arribo de mi lomo. En medio de un silencio de alto mastique, el homenajeado extendió el tenedor pinchando una de mis papas "¿Puedo probar una Maquein? Digo, de Autor Maquein...." Y todo decantó en la misma veta hasta tomar el buque de regreso. Ni hablar de la historia que le inventamos al chef antipático: un heredero tiro al aire coleccionista de muñequitas.
En el buque Dr. Love decidió dar un paseo por el free shop, báh, lo convencí asegurándole que no habría viejas peleando por los perfumes y aceptó, no sin algunas condiciones previas. En medio de olfatear fragancias trilladas todo comenzó a oscilar con violencia, las góndolas caían sobre los curiosos y los frascos de vidrio comenzaron a reacomodarse en nuevos diseños diagonales. Las viejas se golpeaban con grititos de susto y excitación, sin soltar sus preciadas galletitas importadas y un hombre con muletas reía divertido mientras depositaba su pesado cuerpo sobre mi exigua existencia, Dr. Love; puteando. Presa de un mareo desconocido a mi avezada estirpe corrí hacia un banco fuera del recinto. En las ventanas la línea del mar aparecía y desaparecía en segundos, el movimiento de los ornamentos vegetales emulaba una tormenta tropical interna y la gente ¡la gente!. Con ojos asombrados se mecían agarrándose de todo objeto que aparentara estabilidad relativa, otros semejantes incluídos, yo incluída. Dr. Love (más estable...en todo sentido) volvió con los tesoros adquiridos y se sentó junto a mí. Agudo como siempre, lo adivinó, lo predijo. Cinco segundos más tarde estaba abrazando al inodoro, no sin antes pasar por el santo y seña de la señora que limpiaba el baño "¿Vas a vomitarrrr?" Pasaron quince minutos de suplicio antes de poder volver a los ojos comprensivos afuera, apoyado contra la baranda mientras otros desfallecían a su alrededor ("la metáfora de un hombre sólido" pensé). Apoyé mi brazo en el suyo y caminamos hasta los asientos. Un pasillo nos separaba. Me tomó la mano. Una vieja sentada a mi lado, con cara de miedo me preguntó "¿Se mueve mucho?" ¿Acaso no estamos en el mismo barco? deseé retrucar. Le contesté que sí e inmediatamente giré la cabeza, la cosa venía conversacional y no estaba de humor. Luego de agua mineral, té astringente y evitación constante de la vieja dialogadora, Dr. Love levantó la ceja derecha y esbozó esa media sonrisa entrañable "¿Y? ¿Esto también lo soñaste?" "No, pero te puedo asegurar que volví a degustar uno por uno todos los exclusivos sabores de autor"
viernes, noviembre 03, 2006
Regreso III Lady, lady, lady, depiladyyyyy....
Novedades en los confines alighieranos. Corría el jueves caluroso, horario pautado: 12 a 14 hrs, lugar: el culo del mundo. Decidí llegar tarde, (si mis lectores son fieles sabrán recordar que en la primera reunión esperé cuarenta minutos...)una hora tarde para ser precisa. Otra psycho atravesaba el pavimento humeante a la par de mis piernas, pero el saludo parece estar vedado en algunos convites freudianos, por lo cual, entramos con un ademán que lo expresaba todo: la misma nada. En una oficina diminuta esta vez, el bar de la cucaracha y la señora bizarra había pasado a la posteridad. Para mi bella suerte este Alighieri queda adentro del primer Alighieri ¿me comprenden? ¿tienen ustedes acaso la más mínima idea de esta herida absurda? Un salvaje juego de cajas chinas. Así es la salud mental hoy día, exigua y repelente.
Les decía, me encaminé presta para notar que el único banco que quedaba libre era casi al ras del suelo, antes de depositar la retaguardia decidí besar la mejilla de La Dinosaurio no sin notar que...¡Epilady al fin había dejado su rastro! Los bigotes largos, finitos y negros eran sólo una sombra del pasado. Al sentarme volví a mirar y volví a hacerlo, debía estar segura, sin maniobras camufladas, para percatarme, complacida, que la pequeña porción de pelaje era inexistente. Nuevas preguntas corrieron al acecho ¿Cómo se había llegado a semejante decisión? ¿El espejo finalmente tenía dos caras? ¿Sus hijas la corrieron con un palito caliente? ¿ Su consejera estética de turno le habría sugerido un afrontamiento total de su desnudéz peribucal? ¿Cobró un dinero prestado y altiva pudo tachar de su agenda la depilación mensual? ¿Se ofertaban dos bozos por un peso en los alrededores de constitución? No lo sabía, pero sería mi próxima tarea averiguarlo.
Mientras estas dagas filosas apuntaban directo a mi psique una psycho a viva voz "-¡Nos tienen envidia!-" La palabra no pasó de largo por el tímpano ávido de esta escriba y acertó en el blanco. No por nada Melanie Klein lo había asegurado por escrito, la envidia es más primitiva que los celos, porque incluye una díada. Pero esta vez era la de siempre, profesionales versus no-profesionales, el viejo karma municipal, y dale con el discurso. Desvié la mirada desinteresada hacia la ventana, el sahara alighierano clamaba por mi huída. Entonces, otro latido invadió el recinto, todAs se silenciaron, fue más bien un rugido. Eran mis vísceras. Clamando por nutrientes, de 12 a 14 y las psycho no sienten nada que un agua Zen no pueda silenciar. Pero tenía hambre y estaba preparada. Saqué el tupper con vehemencia. Cuidadosamente había cortado en cuadraditos las piezas que completarían el círculo natural: todo volvería a ser parte de la tierra. Tomé el tenedor. El vaho a cebolla, la ensalada no es ensalada sin ella, deberían saberlo chicas psycho ¿Qué mastican ustedes? ¿los verdes tomos de Amorrortu en capítulos? ¿O acaso les pegan dentelladas a los de Ballesteros? No, ni siquiera eso, porque miraron el recipiente con desdén y asombro. El Ojo, que es más rápido que el ojo, lo captó, el rictus sonriente ridículo y cómplice "¿Qué? ¿Ustedes no se alimentan? ¿De qué viven entonces?" "Noooo, vamos a almorzar a la salida" " Ah, claro, bueno, vayan, que les aseguro que no va haber nadie mirándolas fijo..."
No dejé nada.
Salí canturreando. Otra vez viva, zancadas hasta el auto. Un ex paciente me reconoció "Bueeeenas...." "¿Lo son acaso?" "Para mí al menos... no crea que la olvidé, eh...." Yo tampoco, los azules y el guiño de los buenos días.
Obviamente ésto...continuará.
Les decía, me encaminé presta para notar que el único banco que quedaba libre era casi al ras del suelo, antes de depositar la retaguardia decidí besar la mejilla de La Dinosaurio no sin notar que...¡Epilady al fin había dejado su rastro! Los bigotes largos, finitos y negros eran sólo una sombra del pasado. Al sentarme volví a mirar y volví a hacerlo, debía estar segura, sin maniobras camufladas, para percatarme, complacida, que la pequeña porción de pelaje era inexistente. Nuevas preguntas corrieron al acecho ¿Cómo se había llegado a semejante decisión? ¿El espejo finalmente tenía dos caras? ¿Sus hijas la corrieron con un palito caliente? ¿ Su consejera estética de turno le habría sugerido un afrontamiento total de su desnudéz peribucal? ¿Cobró un dinero prestado y altiva pudo tachar de su agenda la depilación mensual? ¿Se ofertaban dos bozos por un peso en los alrededores de constitución? No lo sabía, pero sería mi próxima tarea averiguarlo.
Mientras estas dagas filosas apuntaban directo a mi psique una psycho a viva voz "-¡Nos tienen envidia!-" La palabra no pasó de largo por el tímpano ávido de esta escriba y acertó en el blanco. No por nada Melanie Klein lo había asegurado por escrito, la envidia es más primitiva que los celos, porque incluye una díada. Pero esta vez era la de siempre, profesionales versus no-profesionales, el viejo karma municipal, y dale con el discurso. Desvié la mirada desinteresada hacia la ventana, el sahara alighierano clamaba por mi huída. Entonces, otro latido invadió el recinto, todAs se silenciaron, fue más bien un rugido. Eran mis vísceras. Clamando por nutrientes, de 12 a 14 y las psycho no sienten nada que un agua Zen no pueda silenciar. Pero tenía hambre y estaba preparada. Saqué el tupper con vehemencia. Cuidadosamente había cortado en cuadraditos las piezas que completarían el círculo natural: todo volvería a ser parte de la tierra. Tomé el tenedor. El vaho a cebolla, la ensalada no es ensalada sin ella, deberían saberlo chicas psycho ¿Qué mastican ustedes? ¿los verdes tomos de Amorrortu en capítulos? ¿O acaso les pegan dentelladas a los de Ballesteros? No, ni siquiera eso, porque miraron el recipiente con desdén y asombro. El Ojo, que es más rápido que el ojo, lo captó, el rictus sonriente ridículo y cómplice "¿Qué? ¿Ustedes no se alimentan? ¿De qué viven entonces?" "Noooo, vamos a almorzar a la salida" " Ah, claro, bueno, vayan, que les aseguro que no va haber nadie mirándolas fijo..."
No dejé nada.
Salí canturreando. Otra vez viva, zancadas hasta el auto. Un ex paciente me reconoció "Bueeeenas...." "¿Lo son acaso?" "Para mí al menos... no crea que la olvidé, eh...." Yo tampoco, los azules y el guiño de los buenos días.
Obviamente ésto...continuará.
martes, octubre 31, 2006
Dr. Love´s Angel
Soñé que era Farrah Fawcett...Y que tenía un romance con...¡Dr. Love!..
Al despertar lo recordé...Farrah era el objeto de deseo de Dr. Love durante su adolescencia, pero él (y todos los demás hombres) insisten en llamarla Farrah Fawcett "Majors"...Acentuando el "Majors"¿Por qué?.... Ya sé: ellos le dan mucha importancia a que el hombre de sus fantasías (el nuclear) haya estado con la chica sus fantasías. Perfect match. O...
La insortable levedad de un ser que se levantó a las siete, desastres intelectuales nomás....
Al despertar lo recordé...Farrah era el objeto de deseo de Dr. Love durante su adolescencia, pero él (y todos los demás hombres) insisten en llamarla Farrah Fawcett "Majors"...Acentuando el "Majors"¿Por qué?.... Ya sé: ellos le dan mucha importancia a que el hombre de sus fantasías (el nuclear) haya estado con la chica sus fantasías. Perfect match. O...
La insortable levedad de un ser que se levantó a las siete, desastres intelectuales nomás....
lunes, octubre 23, 2006
Regreso II " Margarita Bungee "
"Una chica en el cielo, vive en mi océano salvaje..."
Ala Delta. Divididos.
Sí, había escapado a la mirada de La Dinosaurio y me sumergía lentamente en la ensoñación de mis nuevas compañeras. Despedazaban a "la gente nueva" que "había entrado", momento matizado por el volumen del programa que la dueña del bar, Madamme Le Chiflé, miraba casi junto a nosotras, con el control remoto entre las manos y la cara de espectro anhelante. La Dinosaurio no podía impartir directivas audibles, su bigote se retorcía feróz, como araña que defiende un territorio amenazado. Caminó hacia la frontera de medio metro que separaba a Madamme y su pasión, y le solicitó (como quien pide una cerveza) que bajara el audio. Madamme respondió...que no, agregando que era su programa favorito. La Dinosaurio tradujo la encriptada suma de significantes al grupo: "que no, que es su programa favorito..." Sonrieron de costado empalagadas con cada palabra. A esa altura me preguntaba ¿estoy en una realidad alternativa?¿se corrió el eje de la tierra?
Planeaba mi retirada con esmero, tenía cosas mejores que hacer, cuando me pasaron la lista de presentes, firmé notando que varios eran ausentes, los envidiaba y a la vez comprendía en secreto.
No sólo el volumen de la tele era punible, también un pajarito que cantaba repetidamente cuando se habría la puerta... no lograba asir esa lógica ¿por qué canta el pajarito si no entra nadie? Es que Madamme Le Chiflé la abría continuamente...para ventilar...
Ya había comenzado el sondeo estilo "palito en la llaga" de las que se sentaron a mi lado, "¿quo vadis? ¿centímetros y ubicación uterina? ¿color favorito? ¿por que un apellido tan difícil? ¿Finkel? ¿Finkelberg?¿por qué había cambiado de antro psi? ¿edad?". Hacía tiempo que había aprendido que esas preguntas no se hacen en la primera cita, por eso las respondí con una contra-pregunta, o repitiendo pasmada el interrogante mismo "¿Qué color me gusta? mmmhh..."
Hasta ese momento, la reunión resultaba muy distante de lo que había conocido en mis mejores épocas, nada pertinente a la tarea, sólo emoción primitiva. Decidí no pedirle bananas al peral y flotar, go with the flow, si me comprenden. Hasta que escuché un grito. Una de mis nuevas colegas miraba pasmada su cortado en taza verde con dibujos de corazones, por cierto; incombinable con su plato. Todas callaron. Otra se animó a tratar de divisar el motivo de semejante alarido, pero, ante la imposibilidad y el horror, se deshizo en otro similar, con más agudos y algunos gestos de asco.
Una cucaracha había hecho bungee jumping desde el techo, pero sin arnés.
Estaba acostumbrada a las inmortales, varias noches me acompañaron en la cocina de mis padres mientras desvelaba las últimas materias de la carrera, se habían hecho amigas, más bien por incombatibles que por otro motivo (aunque adhiero a la idea de la inmortalidad como un don admirable eh...), por eso mi actitud...resultó más bien contemplativa.
Llamaron a Madamme Le Chiflé, que extasiada no lograba apartar los ojos del programa sobre un programa de baile (quién hubiera dicho que la tele iba ser sobre la tele de la tele...). Caminó torpemente hacía la zona de desastre. Ante el reclamo psi, tomó la taza, la analizó con científico detenimiento y realizó una declaración inentendible , que luego decodificarían como "esto no es nada...si supieran", y la retiró con su contenido. Quizás pudiera salvar a Margarita Bungee...En la mesa, nadie daba un centavo por la heróica deportista de traje marrón.
Quince minutos antes de lo previsto musité mi adieu, La Dinosaurio saludó consternada. Estiré las ancas hasta la puerta, y, con la venia del pajarito, me lancé al mundo real... Sin arnés.
Ala Delta. Divididos.
Sí, había escapado a la mirada de La Dinosaurio y me sumergía lentamente en la ensoñación de mis nuevas compañeras. Despedazaban a "la gente nueva" que "había entrado", momento matizado por el volumen del programa que la dueña del bar, Madamme Le Chiflé, miraba casi junto a nosotras, con el control remoto entre las manos y la cara de espectro anhelante. La Dinosaurio no podía impartir directivas audibles, su bigote se retorcía feróz, como araña que defiende un territorio amenazado. Caminó hacia la frontera de medio metro que separaba a Madamme y su pasión, y le solicitó (como quien pide una cerveza) que bajara el audio. Madamme respondió...que no, agregando que era su programa favorito. La Dinosaurio tradujo la encriptada suma de significantes al grupo: "que no, que es su programa favorito..." Sonrieron de costado empalagadas con cada palabra. A esa altura me preguntaba ¿estoy en una realidad alternativa?¿se corrió el eje de la tierra?
Planeaba mi retirada con esmero, tenía cosas mejores que hacer, cuando me pasaron la lista de presentes, firmé notando que varios eran ausentes, los envidiaba y a la vez comprendía en secreto.
No sólo el volumen de la tele era punible, también un pajarito que cantaba repetidamente cuando se habría la puerta... no lograba asir esa lógica ¿por qué canta el pajarito si no entra nadie? Es que Madamme Le Chiflé la abría continuamente...para ventilar...
Ya había comenzado el sondeo estilo "palito en la llaga" de las que se sentaron a mi lado, "¿quo vadis? ¿centímetros y ubicación uterina? ¿color favorito? ¿por que un apellido tan difícil? ¿Finkel? ¿Finkelberg?¿por qué había cambiado de antro psi? ¿edad?". Hacía tiempo que había aprendido que esas preguntas no se hacen en la primera cita, por eso las respondí con una contra-pregunta, o repitiendo pasmada el interrogante mismo "¿Qué color me gusta? mmmhh..."
Hasta ese momento, la reunión resultaba muy distante de lo que había conocido en mis mejores épocas, nada pertinente a la tarea, sólo emoción primitiva. Decidí no pedirle bananas al peral y flotar, go with the flow, si me comprenden. Hasta que escuché un grito. Una de mis nuevas colegas miraba pasmada su cortado en taza verde con dibujos de corazones, por cierto; incombinable con su plato. Todas callaron. Otra se animó a tratar de divisar el motivo de semejante alarido, pero, ante la imposibilidad y el horror, se deshizo en otro similar, con más agudos y algunos gestos de asco.
Una cucaracha había hecho bungee jumping desde el techo, pero sin arnés.
Estaba acostumbrada a las inmortales, varias noches me acompañaron en la cocina de mis padres mientras desvelaba las últimas materias de la carrera, se habían hecho amigas, más bien por incombatibles que por otro motivo (aunque adhiero a la idea de la inmortalidad como un don admirable eh...), por eso mi actitud...resultó más bien contemplativa.
Llamaron a Madamme Le Chiflé, que extasiada no lograba apartar los ojos del programa sobre un programa de baile (quién hubiera dicho que la tele iba ser sobre la tele de la tele...). Caminó torpemente hacía la zona de desastre. Ante el reclamo psi, tomó la taza, la analizó con científico detenimiento y realizó una declaración inentendible , que luego decodificarían como "esto no es nada...si supieran", y la retiró con su contenido. Quizás pudiera salvar a Margarita Bungee...En la mesa, nadie daba un centavo por la heróica deportista de traje marrón.
Quince minutos antes de lo previsto musité mi adieu, La Dinosaurio saludó consternada. Estiré las ancas hasta la puerta, y, con la venia del pajarito, me lancé al mundo real... Sin arnés.
miércoles, octubre 18, 2006
Regreso...
Dr. Love me conmovió con un discurso apropiado. Que debía regresar, que se lo debía a mis lectores...pero no dejaba de preguntarme ¿en qué momento podría escribir unas míseras líneas? Dado que había comenzado con un nuevo trabajo.
Hoy es el día, y, quieran o no, se enterarán de los detalles exclusivos de mi primera reunión de equipo en el nuevo Alighieri…Sí chicos, porque donde vaya Vera hay un Alighieri por ser descubierto.
Las reuniones de equipo, al menos las que había tenido hasta el momento, eran de tipo interdisciplinario, con profesionales de diversa índole. En este caso era sólo con psicólogas... y la coordinadora de psicólogas a la que todos llaman en secreto “La Dinosaurio”. No comprendí por qué, tan arcáica no parecía...sí me llamó la atención el frondoso bigote que cubría su bozo: largos y lacios pelos negros…Existiendo la cera vegetal, negra, de miel, calentable a microondas, con aloe vera, glicerina, con o sin perfume, fría, tibia, descartable, caliente, en barra, roll on, operada por odiosos terceros o mano propia…me pregunté…¿Qué le impedía a La Dinousario dar honorable fin a ese lanugo precámbrico? ¿Orgullo profesional? ¿Encariñamiento progresivo? ¿Aversión al dolor que provoca la belleza? ¿Adhesión férrea a algunas culturas europeas? ¿Negación especular? No lo sabía, pero me prometí secretamente que la próxima tarea sería averiguarlo. Mientras estas preguntas corrían cual rápido sureño por mi vereda cortical me aproximaba al aquelarre de turno: un bar de mala muerte, refugiado en el centro mismo de las instituciones psiquiátricas públicas de mi ciudad, en el cual se llevaría a cabo la reunión. Llegué primera.
Mi nueva debilidad son los brebajes herbáceos, por lo que le ordené a la dueña del antro que me trajera uno…"¿Laxante?” Preguntó a viva voz. Ahí me di cuenta que la tarde venía en picada. En pendiente peligrosa cuando divisé la mesa en cuestión: un dudoso cartel manuscrito con "reservado"en rojo y muy optimistas y primorosas servilletas armadas cual flores triangulares adornando individuales de los más diversos motivos. Todo a cincuenta centímetros de la heladera que oficiaba de apoya-tv a la cual la señora le subía el volumen a su show favorito, un programa de chusmerío. Mis nuevas compañeritas llegaron con cuarenta minutos de demora, lo cual me dio tiempo a digerir mi poderoso té laxante de boldo. Me preguntaba cómo sería el baño, si los alrededores ya eran diarréicos de por sí. Por alguna razón no existieron otros clientes en el bar, sólo nosotras (¿dónde están los psicólogos hombres? ¿atrincherados o corriendo?)
Por fin llegaron mis nuevas compañeras, unas me saludaron, otras no. Comprendí que me enfrentaba con el clásico “derecho de piso” y su costoso pago. La Dinosaurio disparó al toque: “Bueno, Vera es la nueva psicóloga de el Piringundín 20, por favor Vera, contanos cómo fueron los casos que viste hasta ahora”. La piel se heló, los pelos de mis piernas (recién depiladas, conste) osaron asomar su primer borde, la saliva dejó de correr, una carraspera leve lo resolvió. Decidí que no sería carne de cañón...en esa oportunidad, al menos... “Muy lindo todo…” Me escuché…¡¡Muy lindo todo!!! ¿¿¿Muy lindo todo??? Las estatuas totémicas de Freud temblaron en el consultorio exhibido en Viena…Me preguntaban sobre cómo eran los casos y osaba responder “¡Muy lindo todo!” Bueno, no puedo negar que, a pesar de espontáneo y ridículo, no deja de ser ingenioso... desorienta al preguntador por excelencia, ¿Qué posible réplica hay para eso? sí, ya sé… “¿Qué es muy lindo? Especificá por favor” Se ve que no era necesario profundizar, La Dinosaurio quedó pasmada y pasó a otra cosa….
Continuará….
Hoy es el día, y, quieran o no, se enterarán de los detalles exclusivos de mi primera reunión de equipo en el nuevo Alighieri…Sí chicos, porque donde vaya Vera hay un Alighieri por ser descubierto.
Las reuniones de equipo, al menos las que había tenido hasta el momento, eran de tipo interdisciplinario, con profesionales de diversa índole. En este caso era sólo con psicólogas... y la coordinadora de psicólogas a la que todos llaman en secreto “La Dinosaurio”. No comprendí por qué, tan arcáica no parecía...sí me llamó la atención el frondoso bigote que cubría su bozo: largos y lacios pelos negros…Existiendo la cera vegetal, negra, de miel, calentable a microondas, con aloe vera, glicerina, con o sin perfume, fría, tibia, descartable, caliente, en barra, roll on, operada por odiosos terceros o mano propia…me pregunté…¿Qué le impedía a La Dinousario dar honorable fin a ese lanugo precámbrico? ¿Orgullo profesional? ¿Encariñamiento progresivo? ¿Aversión al dolor que provoca la belleza? ¿Adhesión férrea a algunas culturas europeas? ¿Negación especular? No lo sabía, pero me prometí secretamente que la próxima tarea sería averiguarlo. Mientras estas preguntas corrían cual rápido sureño por mi vereda cortical me aproximaba al aquelarre de turno: un bar de mala muerte, refugiado en el centro mismo de las instituciones psiquiátricas públicas de mi ciudad, en el cual se llevaría a cabo la reunión. Llegué primera.
Mi nueva debilidad son los brebajes herbáceos, por lo que le ordené a la dueña del antro que me trajera uno…"¿Laxante?” Preguntó a viva voz. Ahí me di cuenta que la tarde venía en picada. En pendiente peligrosa cuando divisé la mesa en cuestión: un dudoso cartel manuscrito con "reservado"en rojo y muy optimistas y primorosas servilletas armadas cual flores triangulares adornando individuales de los más diversos motivos. Todo a cincuenta centímetros de la heladera que oficiaba de apoya-tv a la cual la señora le subía el volumen a su show favorito, un programa de chusmerío. Mis nuevas compañeritas llegaron con cuarenta minutos de demora, lo cual me dio tiempo a digerir mi poderoso té laxante de boldo. Me preguntaba cómo sería el baño, si los alrededores ya eran diarréicos de por sí. Por alguna razón no existieron otros clientes en el bar, sólo nosotras (¿dónde están los psicólogos hombres? ¿atrincherados o corriendo?)
Por fin llegaron mis nuevas compañeras, unas me saludaron, otras no. Comprendí que me enfrentaba con el clásico “derecho de piso” y su costoso pago. La Dinosaurio disparó al toque: “Bueno, Vera es la nueva psicóloga de el Piringundín 20, por favor Vera, contanos cómo fueron los casos que viste hasta ahora”. La piel se heló, los pelos de mis piernas (recién depiladas, conste) osaron asomar su primer borde, la saliva dejó de correr, una carraspera leve lo resolvió. Decidí que no sería carne de cañón...en esa oportunidad, al menos... “Muy lindo todo…” Me escuché…¡¡Muy lindo todo!!! ¿¿¿Muy lindo todo??? Las estatuas totémicas de Freud temblaron en el consultorio exhibido en Viena…Me preguntaban sobre cómo eran los casos y osaba responder “¡Muy lindo todo!” Bueno, no puedo negar que, a pesar de espontáneo y ridículo, no deja de ser ingenioso... desorienta al preguntador por excelencia, ¿Qué posible réplica hay para eso? sí, ya sé… “¿Qué es muy lindo? Especificá por favor” Se ve que no era necesario profundizar, La Dinosaurio quedó pasmada y pasó a otra cosa….
Continuará….
jueves, septiembre 21, 2006
Cyrana de Histerac II
Avelino no nació con la mejor estrella que digamos. Varias hermanas mujeres y una madre solícita hicieron de él un esclavo gustoso que hace la compra de supermercado familiar y, entre otras tareas destacadas, ordena las cosas que las chicas dejan por ahí, protestando por la indiferencia sistemática mientras ellas, con quejidos desganados, se liman las uñas.
Esta escriba atinó, más de una vez, a sugerirle que las mandara a todas a un lugar muy bello, frondoso y acogedor, pero él se niega sistemáticamente… o cambia de tema, la estrategia princeps de un obsesivo hecho y derecho.
No hay nada que me enoje más que las féminas destraten a mi querido Avelino.
El entrenamiento está costando sudor, lágrimas y empachos de pizza con Dr. Love, pero lo estoy logrando. Consta de varios pasos:
a) Lecturas del sagrado libro de las citas, con intepretación y análisis sintáctico
b) Salidas de copas con los amigos de Dr. Love
c) Role playing sobre el “top ten” de situaciones problemáticas luego de la primera cita.
Ya cuento con un staff de maestros que se prestaron a trabajar ad honorem por la causa. Amigos de Dr. Love, por supuesto. Dany dará cátedra sobre “Cómo ligar en supermercados y bondis. Guía práctica del hombre de mundo” y Tony trabajará sobre su especialidad “Abogadas y psicólogas, el oscuro arte de descifrar el camino del deseo...o no”.
Avelino saldrá un seductor de esta tanda…o me retiro de mis artes amorosas de Cyrana de una vez y para siempre.
Como le sugerí y encomendé, Ave decidió enviar el mail con la propuesta de sorpresa para la Garza Rubia. La muchacha le contestó, por la misma vía, que la llamara. Ave marcó las teclas de su número una y otra vez durante toda la semana, pero esos botoncitos iluminados y calientes, sería lo único que mi amigo tocaría. La chica le bloqueó la entrada, era un dato obvio, según las precisiones técnicas de mi asistente amatorio, Dr. Love.
Así, llegó el viernes sin noticias de la Garza, pero Avelino iba por más. Esa misma tarde recibí un mail con una carta que decía algo así como: “Querida Garza Rubia: Oye, dime si está todo bien conmigo, si te intereso…Te he llamado varios días sin respuesta, si no quieres saber nada me lo haces saber, ok?. Besos”. Un espasmo estomacal me dobló en dos, tomé el libro de las Cien citas golpeándolo una y otra vez contra el diván, Freud me sonreía desde sus espejuelos redondos, sarcástico. Recordé la famosa pregunta que lo llevaría a una investigación sin par “¿Qué quieren las mujeres?”
“-Mi amado Sigmund- , le contesté a la foto, “-que ustedes se sigan preguntando qué queremos…”
Tomé aire y recordé que el libro precisa claras medidas contra los “Actings” luego de una primera cita en Histerac. Nada de apurar ni tratar de lograr definiciones del vínculo fuera de timing. Después de todo ¿quién era Avelino para reclamar en ese momento? un mero aspirante a la corte de la Garza Rubia, nada más…Horrorizada le iba a contestar el mail tratando de impedir semejante acción que podría tirar todo el trabajo por la borda, pero luego pensé que no. Que Avelino tenía que probar su propio estilo alguna vez...
La Garza Rubia jamás respondió a la misiva inquisitoria.
-Estuviste re mal, Ave…Con ese mail…
-¿Te parece?
-Y sí, totalmente fuera de tiempo lógico, no sos su novio para reclamar, sólo tuvieron un encuentro…
-Pero ya no entiendo, niña, la invito, me dice que la llame, la llamo, no aparece…¡Me vuelvo loco!
-El libro de las Cien citas al hilo llama a esta actitud “El colibrí venenoso” Aquellos que se acercan pero no del todo, actitudes evasivas, confusas, contradictorias…
-¡Pero ella me mandó sus fotos!
- Es el comienzo del camino hacia la idolatría… Lo dice el libro en el capítulo X “Fotos no son promesa”…a ver…acá; “Si usted recibe fotos luego de la primera cita, ésto…y grábelo bien en su cabecita…NO SIGNIFICA NADA…En el 5% de los casos ha resultado una buena señal…Le recomendamos no centrar su ilusión en dicha acción y fijar la atención en el objetivo…La foto podría resultar un elemento distractor, o un objeto propio de una personalidad narcisista, cosa que a usted no le importa, usted quiere llegar a la cita número cien, no a una colección de bellas imágenes…Si recibiera una foto, agradezca, elogie y prosiga. Citólogos de Noruega afirman que no hay nada peor que ilusionarse con la cuestión especular que ofrece la…”
-¿Y cuál es la solución?
-La paciencia…
-Yo no tengo de eso…
-Lo sé…Ya vas a encontrar una chica Ave, no te preocupes…Esto es ensayo-error…La Garza fue para practicar…
-Ella se lo pierde ¿no?
...
Esta escriba atinó, más de una vez, a sugerirle que las mandara a todas a un lugar muy bello, frondoso y acogedor, pero él se niega sistemáticamente… o cambia de tema, la estrategia princeps de un obsesivo hecho y derecho.
No hay nada que me enoje más que las féminas destraten a mi querido Avelino.
El entrenamiento está costando sudor, lágrimas y empachos de pizza con Dr. Love, pero lo estoy logrando. Consta de varios pasos:
a) Lecturas del sagrado libro de las citas, con intepretación y análisis sintáctico
b) Salidas de copas con los amigos de Dr. Love
c) Role playing sobre el “top ten” de situaciones problemáticas luego de la primera cita.
Ya cuento con un staff de maestros que se prestaron a trabajar ad honorem por la causa. Amigos de Dr. Love, por supuesto. Dany dará cátedra sobre “Cómo ligar en supermercados y bondis. Guía práctica del hombre de mundo” y Tony trabajará sobre su especialidad “Abogadas y psicólogas, el oscuro arte de descifrar el camino del deseo...o no”.
Avelino saldrá un seductor de esta tanda…o me retiro de mis artes amorosas de Cyrana de una vez y para siempre.
Como le sugerí y encomendé, Ave decidió enviar el mail con la propuesta de sorpresa para la Garza Rubia. La muchacha le contestó, por la misma vía, que la llamara. Ave marcó las teclas de su número una y otra vez durante toda la semana, pero esos botoncitos iluminados y calientes, sería lo único que mi amigo tocaría. La chica le bloqueó la entrada, era un dato obvio, según las precisiones técnicas de mi asistente amatorio, Dr. Love.
Así, llegó el viernes sin noticias de la Garza, pero Avelino iba por más. Esa misma tarde recibí un mail con una carta que decía algo así como: “Querida Garza Rubia: Oye, dime si está todo bien conmigo, si te intereso…Te he llamado varios días sin respuesta, si no quieres saber nada me lo haces saber, ok?. Besos”. Un espasmo estomacal me dobló en dos, tomé el libro de las Cien citas golpeándolo una y otra vez contra el diván, Freud me sonreía desde sus espejuelos redondos, sarcástico. Recordé la famosa pregunta que lo llevaría a una investigación sin par “¿Qué quieren las mujeres?”
“-Mi amado Sigmund- , le contesté a la foto, “-que ustedes se sigan preguntando qué queremos…”
Tomé aire y recordé que el libro precisa claras medidas contra los “Actings” luego de una primera cita en Histerac. Nada de apurar ni tratar de lograr definiciones del vínculo fuera de timing. Después de todo ¿quién era Avelino para reclamar en ese momento? un mero aspirante a la corte de la Garza Rubia, nada más…Horrorizada le iba a contestar el mail tratando de impedir semejante acción que podría tirar todo el trabajo por la borda, pero luego pensé que no. Que Avelino tenía que probar su propio estilo alguna vez...
La Garza Rubia jamás respondió a la misiva inquisitoria.
-Estuviste re mal, Ave…Con ese mail…
-¿Te parece?
-Y sí, totalmente fuera de tiempo lógico, no sos su novio para reclamar, sólo tuvieron un encuentro…
-Pero ya no entiendo, niña, la invito, me dice que la llame, la llamo, no aparece…¡Me vuelvo loco!
-El libro de las Cien citas al hilo llama a esta actitud “El colibrí venenoso” Aquellos que se acercan pero no del todo, actitudes evasivas, confusas, contradictorias…
-¡Pero ella me mandó sus fotos!
- Es el comienzo del camino hacia la idolatría… Lo dice el libro en el capítulo X “Fotos no son promesa”…a ver…acá; “Si usted recibe fotos luego de la primera cita, ésto…y grábelo bien en su cabecita…NO SIGNIFICA NADA…En el 5% de los casos ha resultado una buena señal…Le recomendamos no centrar su ilusión en dicha acción y fijar la atención en el objetivo…La foto podría resultar un elemento distractor, o un objeto propio de una personalidad narcisista, cosa que a usted no le importa, usted quiere llegar a la cita número cien, no a una colección de bellas imágenes…Si recibiera una foto, agradezca, elogie y prosiga. Citólogos de Noruega afirman que no hay nada peor que ilusionarse con la cuestión especular que ofrece la…”
-¿Y cuál es la solución?
-La paciencia…
-Yo no tengo de eso…
-Lo sé…Ya vas a encontrar una chica Ave, no te preocupes…Esto es ensayo-error…La Garza fue para practicar…
-Ella se lo pierde ¿no?
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