sábado, abril 21, 2007

"Hoy las musas han pasao de mí"

Fontanarrosa dijo alguna vez que si hubiese esperado a que se le presentaran las musas su familia se hubiera cagado de hambre. Tiene razón. No hay que esperarlas. Sé que los tengo abandonados, transito un período abstinente, más tarde entenderán los motivos, por ahora les adelanto las novedades…
1) Me fui de vacaciones y allí se gestó algo así como un virus llamado Gerontofobia. Actualmente se reproduce con facilidad en mi organismo. Escribí sobre ésto algo muy extenso y creo que horrible, veremos si me animo a reproducirlo…
2) Con Dr. Love nos mudamos de habitación, pero aún escuchamos a Fastidio por la ventanita del baño. Parece que el padre se puso los pantalones y decidió establecer límites para estos dos adolescentes tardíos, muy bien por él, aunque creemos que durará "lo que un pedo en un canasto" (frase de Dr. Love, patente Nro. 5555)
3) Tuve una fiebre de alquiler de películas de acción y el “Plan perfecto” sigue mi favorita. Gran desilusión con “Casino Royale”, era una copia pirata con traducción hecha por infradotados, igualmente no saqué nada de la lectura de labios (ni que los diálogos fueran al menos interesantes), con sólo tres escenas de decadente acción y díganme una cosa; después de ganar una ominosa suma de guita en el póker a los peores terroristas del mundo ¿Ustedes se quedarían en el mismo hotel que ellos lo más panchos cenando a la luz de las velas? Hay que avisarle al guionista sobre la parte de huír hacia las islas Caimán o Fidji y sobre lo trillado de la cantinela en que la chica traiciona al héroe con miraditas esquivas ya desde el comienzo, buá…Si tienen para recomendar algo que me tenga en vilo, por favor…
4) Por algunos inconvenientes automovilísticos tuve que tomar remis seguido. Descubrí que gran parte de la población jubilatoria es empleada de chofer lo cual aumentó notablemente mi fiebre gerontológica invitándome a descubrir el nuevo mundo de los reflejos perdidos. Por alguna extraña razón todos estos señores de sienes plateadas (o deshabitadas) son: imperativos, quejosos y chillones, llegan diez minutos más temprano de la hora acordada y te putean, son de los que no pisan el freno y el auto se desplaza lento pero certero hacia atrás en los semáforos, creen que el derecha no tiene prioridad de paso y anotan en asquerosas libretitas amarillas sumas obscenas como si veinte cuadras fueran el kilometraje a mar chiquita ida y vuelta.
5) Hidrolaqueamos el piso lo cual me instó a preguntarme: cuando los neurocirujanos terminan una operación ¿dejan los retractores puestos, no suturan ni secan la sangre escurrida y a medio coagular ? No, porque todo esto es parte de la intervención que realizan: un buen vendaje y drenaje tienen efectos claramente positivos. Entonces, señores plastificadores, pintores y todos aquellos trabajadores para la supuesta mejoría de la instalación hogareña ¡Limpien al menos los cadáveres de su práctica!
6) Gracias a una chica blogger atenta y considerada ¡Conseguí un libro que está agotado y no tiene muchas esperanzas de reimpresión, al menos por aquí! "Niños en el tiempo", se llama. Gracias Verónica.
7) En cuanto a los Vulnerables. Siguen reuniéndose los viernes en nuestra morada. Los divorcees mantienen su status quo y el Incasable consiguió trabajo, dice que no pasa nada con las bellas chicas que conoce por la noche porque él no quiere, ya les contaré...
8) Clienta de un descubrimiento a dos cuadras; el oasis de una librería de "transitados" (usados queda feo) que no sólo vende a un precio conveniente sino que ¡compra! (a un precio no tan conveniente pero te podés sacar de encima algún bodrio new age que adquiriste). De allí rescaté el clásico de dos tomos "Moby Dick" como regalo para Dr. Love que sin disimularlo giró los ojos a la no me queda otra way y se enfrascó en la odisea tenaz de indagar misteriosas áreas de las embarcaciones y el críptico léxico pertinente a las prácticas de altamar. Todavía murmura improperios irreproducibles en mi nombre pero ¿qué regalarle a un fanático de Asimov?
9) Por último y casi a punto no confesarlo en un ataque de pudor, como la costurerita que dio el mal paso, sí, volví a enamorarme de David Coverdale. Creo que la culpa de todo la tiene su voz, porque lo paso una y otra vez en el auto y pongo caras como si me cantara a mí sola en medio de un estadio vacío con su melena ondulada al viento y...

"No hago otra cosa que pensar en ti (lector) y no se me ocurre nada...."

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Grande, Vera!! Ya pensaba que nos habías dejado a la Vera de Dios...

Unknown dijo...

Me cagaste bien. Ya te estaba por retar por tu tan prolongada ausencia.

Wellcome back! ;-)

Vera Finkelstein dijo...

Hola Anónimo!
Imposible, yo y dios, ¡no way baby!

Blogudísimo mío:
Ay, cómo lo extraño, pero soy medio abandónica e hija del rigor y de mis ánimos caprichosos, resumen: mina al fin. ¡Besos! Felices dos años...

Cruella De Vil dijo...

Bien por la vuelta!
Ahora falta el encuentro y te perdono del todo.
=)


PD: Insisto, Dr. Love tiene el Paraíso asegurado.
Pobre víctima!
=P

Vera Finkelstein dijo...

Hola Cruella!
Ah ¿Cómo? ¿Dr. Love no estaba ya en el paraíso (terrenal conmigo)????