viernes, agosto 12, 2005

El juego de la silla

Será una cuestión de género?
Es la pregunta que me hago diariamente, en Alighieris, por supuesto...Verán, las mujeres, dichosa yo de pertenecer a este club, me intrigan, a pesar de pertenecer (cuando pertenecer no tiene privilegios). Mis colegas, cuatro dark continents diría nuestro amigo Freud, para mí también lo son. Les explico: apenas llegué Patty y Selma (porque fuman sin deternerse, uno tras otro) eran carne y uña, odiaban y desterraban a las otras dos: la Pequeña Gertrudis Ilustrada y la Licenciada Rottenmayer. A la pequeña Gertrudis ni le hablaban, ella tampoco les dirigía la palabra, aparecía en el comedor silbando una tonada, larguirucha, con anteojos culo de botella y su pequeño Lacan ilustrado bajo el brazo. Mientras tanto, La Rottenmayer, se dedicaba a pulular por la institución, criticando cada una de mis equivocaciones por ser "la nueva", repitiendo "que horror, que horror" dos veces, con alguno de los médicos de guardia. Todo seguía así, Patty y Selma me acogieron en su regazo, sinedo yo la menor, esto tuvo cierto gustito a Edipo no procesado. Patty repetía a voz de cuello mi "excelencia profesional", me llamaba por teléfono a mi casa, y Selma también se desvivía en atenciones varias. Ambas, se atrevieron, hasta que...se terminó la magia. ¿Podría exactamente precisar ese momento?. Bueno, fue a mitad del año pasado, cuando, se me ocurrió ganar un premio en un congreso, con un trabajo sobre Alighieris. Mi vida cambió radicalmente. Patty y Selma se pelearon, Patty no me habló más, luego ambas se amigaron, y Patty decidió hacerse amiga de la pequeña Gertrudis y la Rottenmayer, luego retomó su vínculo con Selma, y a mí me trata cordialmente, hace poco, luego de ser absurdamente ordinaria conmigo. ¿Pueden saberse las motivaciones intrínsecas reales de tales movimientos afectivos? No, no se puede, o al menos yo no puedo. Ahora, la pequeña Gertrudis ocupa el lugar que yo ocupaba, tanto física como simbólicamente, la otra vez osé posar mi culo en la que fue, en un pasado, asignada como "mi silla", y me sacó carpiendo ¿Qué es eso de tener lugares fijos en la municipalidad? ¿sucede en todos lados? ¿es un vicio? ¿una realidad?. Ahora Gertrudis es yo y yo ¿soy ella? ¿después de todo ella codiciaba ese lugar? si ella venía hace más de diez años gestando el suyo ¿por qué de pronto querría el de "la nueva"? Mientras disfrutaba de mis cinco minutos de bienestar, pude entrever este futuro...

No hay comentarios.: