viernes, febrero 17, 2006

Escuchar

Cuando suceden estas cosas, accidentes, en la vida, uno no tiene ganas de nada: no podés fijar la atención. Entonces, todo lo que te entretenía antes, ahora es un imposible: mirar la tele, leer, escribir algo que valga la pena...Intenté todo, para pasar los minutos y las horas. Curiosamente lo único que curiosamente pude sostener es leer reportajes, ahora, leo blogs en donde la gente cuenta sus problemas y pasa el tiempo...Evidentemente algo, un espacio en mi aparato psíquico está cercado, es el lugar de mi vocación. Algo quedó indemne en medio del derrumbe, de la tormenta.

4 comentarios:

Noe dijo...

Buenisimo nena, tenés una base para reconstruir todo lo demás. Besos!!!

sauria es una mutante! dijo...

Y sí, por suerte muchos gozamos de esta cuestión (no sé cómo llamarla) multifacética? multipersonal? posibilidad de bifurcarnos? de cohexistir en varios espacios? que nos permite seguir remando con polenta con una mitad del cuerpo mientras la otra mitad cuelga convalescente y herida. Quizás tenga que ver con nuestro instinto de supervivencia, no? Ud. sra psicóloga lo podrá definir mejor que yo...

sauria es una mutante! dijo...

Es un buen ejercicio, me parece, hacer una lista de esos espacios de supervivencia, para tenerlos a mano en caso de urgencia.
De todas maneras, creo que es mejor que éstos sean una muleta y no una pata de palo permanente, para eso hay que pensarse y reflexionarse constante.

ups, tendré que charlarlo con mi psico. Me fui por las ramas :)

besos, vera

Vera Finkelstein dijo...

Un beso chicas!
Gracias!